No hace mucho el papachango y su servidor Changada, comenzamos a cavilar y recordamos los viejos tiempos en que comprabamos muchos discos de música, oh sí que buenos tiempos. Dicha música al momento de adquirir nuestros primeros reproductores de mp3, tuvimos que guardarla en la computadora, ya imaginarán cuantas horas nos pasamos enfrente de un CPU pasando discos, poniéndole nombre a las canciones porque ninguno de los dos sabíamos usar Internet, sí, así de idiotas una por una hasta que cada quién acabo su cometido, si no mal recuerdo en ese entonces el papachango tenía como 500 discos y yo como 200, calculenle.
Pues desde entonces se convirtieron en cosas que compartiamos y cuidábamos, hasta que o maldito disco duro tenías que ser tan chico, de espacio, y que se acaba en nuestras respectivas computadoras, triste, peeeerooo, yo tenía una novia con una laptop nueva, disco duro 120 GB libres y oh maldita sea, que pasamos la música a la computadora y que la llenamos de las dos colecciones de discos en mp3.
Todo bien hasta allí, nuestras computadoras libres, le metimos más discos, respaldo seguro, hasta que terminé con esta chica, changa por cierto, y booooolas!!!!!!! ¿ahora que hacer?, sin dinero para comprar un disco duro, sin espacio de nuevo en nuestras computadoras, sin dinero otra vez, sin otra compu disponible, pues le pedí que no borrara de favor mis archivos, que me esperara un tiempo en lo que juntaba para un nuevo disco, así pasó un tiempo hasta que nos dejamos de hablar y se fue y ya no la veo, y me acabo de comprar un nuevo disco duro y la pregunta es ¿y la músicaaa? llévate todo menos mi música, si me estas leyendo regresame mi música, y como creo que no me está leyendo y como se enojo mucho yo creo que ya la borró.
Así que a lo que iba es que estamos tratando de recuperar algo de lo perdido, y empiezo por este buen disco que encontré hace unos instantes en internet, no sé a quien agradecerle porque no tenía página solo el link. Por cierto al final de dicha charla con papachango, dijo odiarme y yo le dije, sí, chingo a mi madre, y dos veces.
Lo que empieza mal, termina mal
Hace 3 años